13-08-2018

¡Marchando una de choco frito!

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El choco frito tiene un no sé qué. ¿Sabéis lo que pasa con las patatas fritas o las aceitunas? De esto que no puedes parar… Pues si la bandeja de chocos que te ponen por delante se parece un poquito a la de El Pescaíto de Carmela terminarás igual: sin querer que acaben nunca.

¿Te imaginas tranquilamente sentado en nuestra terraza y con este saborazo en la mesa? Pues primero, no lo imagines. Y segundo, disfruta de este molusco de carne súper tierna que, con un buen rebozado, gana en las distancias cortas, esto es del tenedor a tu boca. La clave está en elegir el mejor choco y en cocinarlo de forma que esté en su punto, doradito y jugoso.

Muy típicos en toda Andalucía, aunque Huelva se lleva la palma, el choco frito es estupendo porque nos aporta proteínas y, sobre todo, vitaminas A y E, además de minerales como calcio, hierro, yodo y magnesio.

¿Es lo mismo el choco que la jibia o la sepia?

Seguro que es de esas preguntas que puede que te hagas cuando te lo encuentras en la carta de El Pescaíto. Resulta que sí, que son todos lo mismo: según este documento, esta especie se conoce como choco en las costas onubenses y gaditanas. En Cádiz los ejemplares con peso superior a los 2 kg reciben el nombre de jibia. En las costas malagueña y almeriense la llaman jibia, independientemente de su peso. En general, en el litoral andaluz, también es conocida y comercializada con el nombre de sepia.

Aunque aquí te lo servimos frito, una receta a simple vista muy sencilla (aunque si la haces en casa debes tener cuidado de quitar todo el agua al choco para que no te salpique el aceite), hay otras muchas recetas de choco que quedan de rechupete.

Las papas con choco es una de las versiones más populares y, aunque nació como guiso para llenar de energía a los pescadores, hoy en día se ha convertido en uno de los platos preferidos con este ingrediente. Las albóndigas de choco, como estas que propone Sergio Fernández, son un auténtico manjar. Y no podemos olvidarnos del choco en salsa, del choco al ajillo o de los chocos a la plancha, una de esas recetas que no necesitan mucho para sorprenderte.

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