08-03-2017 Día de la Mujer,

El Día de la Mujer en El Pescaíto de Carmela

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Alexandra, Yolanda, Nieves, Laura, Cristina, Doris, Ana María… Son muchas las mujeres que forman parte del gran equipo de los Restaurantes Carmela. En este post que escribimos con motivo del Día Internacional de la Mujer les hemos pedido que nos relaten cuáles son sus sueños, cuál es la realidad que viven en sus diferentes puestos en el Carmela, El Pescaíto y La Cuchara y lo que supone para ellas celebrar hoy todo lo que tanto ha costado alcanzar.

Nuestro principal orgullo es comprobar que todas se sienten parte de esta familia carmeliana donde es posible cumplir las aspiraciones laborales sin discriminación. Su deseo para el Día de la Mujer es que algún día, a nivel global, podamos conseguir la igualdad que merecen.

Como subraya Carmen Henares: “Profesionalmente me gustaría que la empresa creciera y se consolidara. Que los Restaurantes Carmela estuvieran formados por un equipo mucho más grande que el actual, manteniendo unas condiciones de igualdad para todos sus miembros”. Para Carmen, “el mayor logro sería no tener que celebrar un día especial para las mujeres porque existe absoluta igualdad”.

¿Qué significa el Día de la Mujer para las mujeres carmelianas?

María José Ledesma, camarera en el Restaurante Carmela, sabe bien lo que significa sentir el equilibrio de un equipo. Gran aficionada al fútbol, a los 11 años le prohibieron seguir jugando por el simple hecho de ser una niña. Más tarde demostraría que valía para ese deporte: la fichó el Atlético de Madrid femenino después de pasar por las selecciones andaluza y española. Para ella, el día 8 de marzo debería “celebrarse todo el año porque gracias al esfuerzo de muchas mujeres luchadoras hoy por hoy somos capaces, y lo sabemos, de todo cuanto nos propongamos”.

maria jose ledesma

 

Lorena Arquelladas es también un ejemplo de ello. Encargada del Restaurante Carmela, ha formado parte desde el principio como camarera de un “equipo con una cantidad de ilusión y ganas de trabajar que pocas veces he visto”.

¿Es posible compaginar la maternidad y la responsabilidad de un puesto como el suyo? “El mayor éxito es saber que tenemos la posibilidad de llegar al sitio que nosotras queremos llegar, pero creo que todavía queda mucho más por hacer de lo que se ha hecho, empezando por los micromachismos que no nos ayudan y siguiendo con un tema imprescindible en nuestra sociedad como es la conciliación”.

Lorena se refiere a la conciliación que va más allá del tiempo o el dinero que se recibe durante la baja. “Me refiero a fomentar la conciliación integrando a los padres al mismo nivel de tal manera que a los empresarios no les suponga una carga contratar a mujeres en edad de tener hijos”. A su juicio, se trata de una “lucha conjunta” que debe implicar a distintas esferas de la sociedad “empezando por los hombres y terminando con la clase política”.

 

Se puede celebrar la “independencia tanto en el ámbito personal, de la pareja, como en el ámbito profesional”, destaca Miriam Pipo, camarera en La Cuchara de Carmela. Pero aún queda mucho por hacer. Madre y trabajadora “feliz”, el equipo entero de los Carmela (a los que otorga una nota de “infinito” como compañeros) la animamos a conseguir su sueño de convertirse en intérprete de signos.

Silvia Jiménez, cocinera en La Cuchara, coincide con todas ellas en festejar los “avances” y lo “mucho que se ha conseguido hasta ahora” aunque “aún queda mucho por hacer y conseguir”.

Como dice Jennifer Messina, camarera en La Cuchara, “hoy deberíamos celebrar lo conseguido por todas esas mujeres luchadoras que hicieron todo para conseguir lo que a día de hoy tenemos, un trabajo digno, reconocido, y en el que la mujer cada día sorprende más en todos los campos. Nos hemos ganado nuestro lugar en la vida laboral, alcanzando la cumbre en muchos sectores”.

Davinia García, que comenzó a trabajar el 31 de enero como ayudante de camarero, destaca que por fin ya las mujeres puedan ser consideradas “trabajadoras, luchadoras, incansables, emprendedoras, madres, amigas, esposas, amas de casa, cocineras… En definitiva, sabemos hacer más de dos cosas a la vez”.

Chefs con nombre de mujer

Esa reflexión es de vital importancia cuando se habla de desarrollar la faceta profesional que uno quiere y desea independientemente del género.

Noelia Infantes fue uno de los fichajes que Pepe y Carmen hicieron antes incluso de que se abriese el primer Carmela en la calle Colcha, ya que trabajaba en el anterior local. Como jefa de cocina nos interesa en especial su opinión sobre una profesión que al menos en el plano más popular desempeñan en su mayoría los hombres: “Como chef celebro que las mujeres cada vez más tengan un hueco y sean reconocidas entre ‘los grandes’ chefs. Aunque esta tradicionalmente haya sido una profesión de mujeres, la de cocinar, no ha pasado lo mismo en altos cargos. Me alegro de que esto vaya cambiando”.

Es lo mismo que piensa Nora Haidar, camarera en este mismo restaurante: como profesional del sector lo que ella celebra es que día a día se consiga “ganar reconocimiento entre los puestos más altos dentro de la hostelería”.

Reconocimiento o que se valore el trabajo, que es lo mismo, es lo que pide Ana María Sánchez, fregantina en El Pescaíto de Carmela. Igualdad en los salarios y “poder acceder a los puestos de mando”, subraya María Dolores Cortés, cocinera también en El Pescaíto.

La aspiración de Mercedes Jiménez como profesional de la hostelería es poder “seguir trabajando en una empresa como esta, q me dé estabilidad, autonomía y siempre aprendiendo y creciendo a nivel profesional y como persona”.

Olivia Guardia, fregantina en el Carmela, sí nota que “poco a poco las mujeres están realizando trabajos que antes sólo eran de hombres”.

“Poder desempeñar el mismo trabajo que un hombre y llevar a la vez el trabajo de una casa y una familia” es también para Yolanda Chinchilla, camarera en El Pescaíto, el mayor éxito de la lucha por la igualdad de las mujeres a lo largo de la historia.

Y coincide Inmaculada Tarifa y Ana María Mateos, camareras en el Restaurante Carmela: “Somos tan trabajadoras como los hombres y hemos de celebrar que podamos llegar a ocupar los mismos puestos que ellos”.

ana maria mateos

La formalidad, las ganas de trabajar y la responsabilidad son las cualidades que, a juicio de Nieves García comparten hombres y mujeres.

Porque en definitiva no se debería tener que pedir algo que se ha ganado con méritos propios.

La meta es la igualdad 

Se ha avanzado mucho pero, una vez más, queda aún otro tanto por hacer. En todos los testimonios de las mujeres carmelianas la “igualdad” es la palabra más repetida.

Ocurre en el conjunto de la sociedad, no en el grupo que formamos los profesionales de los tres restaurantes, como cuenta Laura Tognetti, camarera en El Pescaíto: “En el grupo Carmela somos muchas las mujeres que formamos parte de esto y cuentan con nuestra opinión”. Nunca, dice, se ha sentido discriminada a la hora de realizar cualquier tarea porque se trata de un “equipo sólido”.

Nani Gómez, segunda jefa de cocina en El Carmela se expresa de forma muy parecida a Laura. A su juicio, “más que compañeros somos una gran familia con la que estamos más tiempo que con nuestra familia propia… En nuestros malos días, en las alegrías y en los momentos importantes”. Conseguir “exterminar la discriminación de la mujer” en todos los sentidos es el gran deseo que lanza Nani en el Día de la Mujer.

Alexandra Fernández, camarera en El Pescaíto, asegura no haber vivido nunca dentro de los equipos con los que ha trabajado a lo largo de su carrera problemas de discriminación de género. Sí subraya algún que otro “comentario fuera de lugar que me hacen darme cuenta de que seguimos viviendo en una sociedad ignorante por desgracia a la que hay que seguir educando”.

Coincide con ella Ana María García, de El Pescaíto, que ha vivido la incomodidad “alguna vez con los clientes, cuando te piden el teléfono o se creen que por ser simpáticas y agradables quieres algo con ellos”. No ocurre así con el equipo, “donde todos somos iguales”.

Es la igualdad “el mayor éxito que hay que celebrar en este día”, expresa Aurora del Pozo, camarera en La Cuchara, para quien la facilidad a la hora de poder conciliar es fundamental.

Pasa porque ha costado mucho reconocer por fin que a nivel laboral y a nivel familiar el “carácter y la valentía de las mujeres” es algo que hay que festejar a diario, aseguran Cristina Bueno, encargada de los desayunos en el Carmela,  y Doris Carvajal, cocinera en El Pescaíto.

doris carvajal

Nos quedamos con la reflexión que apuntaba Carmen más arriba: “El mayor logro sería no tener que celebrar un día especial para las mujeres porque existe absoluta igualdad”.

 

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