28-09-2015 Centro de Granada, marisco, pescado fresco en Granada, quisquillas de Motril, Vino blanco con pescado,

Quisquillas cocidas, todo un manjar directo desde Motril

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Directo desde el mar hasta El Pescaíto de Carmela nos llega uno de los manjares más admirados de nuestras costas en todo el mundo: las quisquillas de Motril. Esos crustáceos que se parecen a las gambas pero que tienen vida propia, más allá de su menor tamaño, son reconocidos como un producto exquisito.

Dicen las ‘buenas lenguas’ que los meses con erre son los que propician el disfrute de este tipo de mariscos, así es que en pleno septiembre (y con seis meses por delante de degustación casi obligatoria) os proponemos pediros un plato de quisquillas cocidas si pasáis por nuestro restaurante.

Primero te vamos a explicar qué son las quisquillas. Afortunadamente, no tenemos que llamarles Crangon Crangon (aunque este nombre tenga su gracia) sino quisquillas; incluso hay quienes las llaman camarones, y para que sepas diferenciarlas de sus ‘rivales’ las gambas blancas la estatura es lo más evidente. Puede alcanzar los 9 centímetros, pero rara vez verás una quisquilla de más de 5.

Ese color transparente que presenta en el agua cambia por completo en la cocción. De hecho, se ruboriza bastante más que la gamba adquiriendo un color rosáceo que se acerca bastante al rojo.

Y son cocidas como nos las puedes pedir en El Pescaíto. Aquí podrás saborear junto a un buen vino blanco ese sabor un tanto más delicado y dulce de las quisquillas si las comparamos con las gambas. Y aunque no lleguen a alcanzar ese rojo intenso de las gambas rojas de Garrucha, éste es de esos platos que entran por los ojos.

A pesar de que parezca que cocinar quisquillas de Motril no tenga ciencia, es de esos productos en los que un solo segundo más de hervor puede dar al traste con esta materia prima de tantísimo valor en la gastronomía granadina. Nuestros cocineros tienen todos los secretos para que ni pierda su riqueza ni pierda sus atributos.

Tienen muchas virtudes. En pleno centro de Granada, sentado en una de nuestras mesas y admirando lugares como la Catedral, puedes beneficiarte de un plato de quisquillas cocidas de multitud de propiedades ya que se trata de un alimento rico en yodo, hierro, proteínas y calcio.

Saldrás de El Pescaíto con más energía, células más saludables, con mejor colesterol (hay que evitarlas si lo tienes alto) y, ¡atento!, contribuyendo a que tu pelo y tus uñas también estén más sanos. ¿Quién se apunta?

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